jueves, 24 de junio de 2010

NOTA DE PRENSA PROYECTO GRAN SIMIO ? INFORME: LA BIODIVERSIDAD EN EL PUNTO DE MIRA DE LAS MULTINACIONALES.‏

Ante la celebración del 5 de junio, día mundial del Medio Ambiente, Proyecto Gran Simio ha elaborado un informe titulado: ?La Biodiversidad en el punto de mira de las multinacionales: una realidad silenciada?. 2010 ha sido declarado el año internacional de la biodiversidad y sin embargo por los propios gobiernos y multinacionales, se está destruyendo la biodiversidad y los ecosistemas biológicos, se están expulsando de sus tierras a indígenas y campesinos que llevan tiempo conservando la biodiversidad planetaria, se están asesinado a líderes campesinos e indígenas que promueven la lucha de los pueblos por la defensa de la Tierra, se está poniendo en peligro la seguridad alimentaría y todo ello, bajo el silencio de la comunidad internacional. Para el Proyecto Gran Simio es una hipocresía el que se celebre el año internacional de la biodiversidad, con celebraciones de todo tipo, mientras se permite que las multinacionales operen de forma contraria a las leyes de sus naciones de origen aprovechando sus incursiones en países corruptos y faltos de leyes protectoras medioambientales. La situación en el mundo es caótica y la pérdida de Biodiversidad se está tiñendo de sangre en los nuevos héroes del silencio, en esos que son expulsados de sus tierras o asesinados, para que multinacionales planten monocultivos de Palma aceitera, de otros árboles, de soja transgénica... Los ministros europeos de Medio Ambiente se comprometieron para el 2010, frenar la extinción de especies. Sin embargo en la última reunión de los 27 lo han pospuesto para el 2020, cuando muchas especies ya habrán desaparecido incluyendo los grandes simios. ¿Es esta la respuesta responsable que han lanzado los Ministros de Medio Ambiente en el año Internacional de la Biodiversidad?. En el informe presentado por el Proyecto Gran Simio se analiza también las etiquetas supuestamente ecológicas como el FSC para las maderas o el RSPO para la Palma ?sostenible?, dando a conocer los fraudes existentes y la falsedad de sostenibilidad de los monocultivos. En el informe se exponen algunos casos concretos de lo que está ocurriendo en diferentes países y sólo es la punta del iceberg de una situación alarmante que está destruyendo de una forma rápida, la biodiversidad de nuestro planeta. Para Proyecto Gran Simio la FAO está dando información inexacta, mintiendo en términos de biodiversidad, al no contabilizar la pérdida de masa forestal de las selvas tropicales si en su sustitución se plantan monocultivos de cualquier especie. Por todo lo expuesto, los propios gobiernos y las multinacionales, son los responsables de la pérdida de biodiversidad de nuestro planeta.
Pedro Pozas Terrados
Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio.
Teléfono: 678 708 832
www.proyectogransimio.org
nautilusmar@yahoo.es

LA BIODIVERSIDAD EN EL PUNTO DE MIRA DE LAS MULTINACIONALES: UNA REALIDAD SILENCIADA[1]

El año Internacional por la Biodiversidad se tiñe de sangre


Así es como luchan nuestros políticos por salvar la biodiversidad de nuestro planeta: “Los ministros europeos de Medio Ambiente se comprometieron a detener la pérdida de biodiversidad en la Unión Europea en 2020, lo que supone aplazar en diez años el objetivo que los Veintisiete se marcaron para frenar ya en 2010 la extinción de especies naturales”(15/03/2010).

El año internacional de la Biodiversidad, comienza con mal pié en muchos de los aspectos internacionales que quieren darnos a conocer como grandes defensas para la humanidad frente al cambio climático. El fracaso vergonzoso de la Cumbre de Copenhague, es un ejemplo real y pintoresco de lo que nuestros políticos ineptos pretenden hacen por la defensa del medio ambiente. Sólo el interés económico y ciego les corta la visión de la realidad de un mundo que pide a gritos un cambio, un nuevo rumbo que pueda salvar lo que aún nos queda de los ecosistemas vírgenes de nuestra sufrida Tierra.
Es necesario recordar a estos representantes de los pueblos, que los seres humanos somos parte de la biodiversidad del planeta, no sólo como usuarios –y a agentes de destrucción- sino también como depositarios de una enorme diversidad de culturas, muchas de las cuales tienen profundos conocimientos sobre el uso sustentable de la biodiversidad. Y sin embargo, algunas de estas culturas han sido exterminadas en el mas absoluto de los silencios, verdaderos genocidios consentidos por la Comunidad Internacional. Otras, hoy mismo, en estos mismos momentos, están siendo destruidas, matando a sus líderes indígenas, expulsado a los campesinos de sus tierras ancestrales para que multinacionales sin escrúpulos puedan destruir a sus anchas en el llamado AÑO INTERNACIONAL DE LA BIODIVERSIDAD.
El pasado 4 de febrero falleció el último miembro de una tribu de las Islas Andamán, en la India. Tenía 85 años, era la única persona que hablaba Bo, una de las diez lenguas del Gran Andamán. Ciertamente, si se hubiera tratado del último representante de una especie de tigre, gorila...su muerte habría recibido cobertura internacional. Pero sólo era el ultimo miembro de una tribu de una isla del Océano Pacífico. Es patético y lastimosos que estas acciones de marketing ocurra y que solo la celebración de los años internacionales sirvan para volcar dinero en eventos que en nada tienen que ver con la protección que se quiere dar.
Las industrias madereras, petroleras, mineras, las represas, las plantaciones de monocultivos, de los transgénicos, los establecimientos ganaderos y criaderos de camarones; no son simplemente “algo que ocurre”. Son promovidos por los mismos gobiernos e instituciones que deberían proteger la biodiversidad.
En lugar de recibir un bien merecido “premio ambiental” por proteger la biodiversidad biológica, esos pueblos que habitan en los bosques y selvas, están siendo desposeídos, reprimidos y expulsados de sus territorios, destruyendo sus modos de vida, su cultura y en muchas ocasiones asesinados por resistirse abandonar lo que es suyo y que debería ser Patrimonio de la Humanidad.
Si al declarar 2010 como Año Internacional de la Diversidad Biológica, las Naciones Unidas realmente apuntan a salvaguardar “la variedad de la vida sobre la Tierra”, deberían comenzar por impedir que las multinacionales no destruyeran esa vida que se intenta conservar. Pero todo es un velo falso que se intenta poner ante los ciudadanos que vivimos en países “desarrollados” y que falsamente creemos que nuestros gobiernos velan por la seguridad ambiental planetaria.
Sin embargo las Naciones Unidas se limitan a lanzar informes desesperantes en el que comunican que la perdida de la biodiversidad y de las especies está creciendo y ocultan por intereses, quienes son los verdaderos responsables de éstas pérdidas evitables. Triste panorama se nos presenta a los ciudadanos si esta política continúa (que continuará por desgracia mientras no exista un cambio en el sistema político más democrático y participativo de los ciudadanos). Mientras, nos encontramos con situaciones tan pintorescas como la inauguración en el Jardín Botánico de una exposición sobre la biodiversidad, por la Ministra española de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, acompañada por el Presidente de Repsol, multinacional del petróleo que esta causando verdaderos problemas ambientales países sudamericanos.
Y además de todo ello, otro informe de la ONU nos advierte que mil millones de personas pasan hambre en el mundo y que miles de niños y adultos mueren diariamente cada día. Esto tiene que ser la mayor vergüenza de la humanidad, más que la ocurrida con los Nazis y Judios y que sin embargo a nadie le importa. El que se produzca estos miles de muertes diarias significa que HA FRACASADO el sistema mundial de gobierno, que HA FRACASADO la globalización y el poder económico mundial, que HAN FRACASADO todos los políticos, gobernantes y casas reales por no saber parar esta vergüenza humana que debería de ser el principal objetivo a solucionar por todos los gobiernos del mundo.

LA FAO MIENTE

La FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) asegura que la tala ha disminuido en muchas partes del planeta gracias a campañas lideradas por los gobiernos. El informe muestra que 13 millones de hectáreas de bosque fueron deforestadas entre el año 2000 y el 2010 y, aunque esto parece mucho, es al menos tres millones de hectáreas menos por año, que lo que se deforestaba en los 90, cuando la tasa era de unos 16 millones. Según el Subdirector de la FAO, la regresión ocurrió gracias a los esfuerzos coordinados en todo el mundo. Respecto a Indonesia y Brasil anuncian que aunque persiste la deforestación, esta se encuentra desacelerando, teniendo una ganancia neta de bosques en la pasada década.¿Como es posible que un organismo que se supone independiente, pueda anunciar a bombo y platillos tantas mentiras juntas?.
Por otro lado el mencionado informe de la FAO explica que esa ganancia neta de bosques a nivel general, es debido principalmente a la forestación en gran escala notificada por China. Esto significa que las plantaciones de monocultivo notificadas por China y definidas como “bosques” por la FAO, puede contrarestar “las altas tasas de pérdida neta de bosques en varios países del sur y sureste asiático”. Es decir, según la FAO, cualquier zona cubierta de árboles “es bosque”. Por cosiguiente si las selvas son destruidas en Indonesia, Malasia, Laos, Camboya, India, etc., la superficie de bosque no habrá cambiado en Asia si se planta un área similar con monocultivos de árboles en otro país asiático: en este caso China.
¿A quien quieren engañar? De todos es sabido que los monocultivos son verdaderos desiertos verdes, carentes de toda vida por la cantidad de fitosanitarios que fumigan, tras haber destruido la biodiversidad de un ecosistema único, incluido la desaparición de toda vida humana y no humana. ¿Quién puede creerse tan tamaña idiotez?.
Bajo este enfoque fraudulento, todos los bosques del mundo podrían ser destruidos y sustituidos por monocultivos de árboles (eucaliptos, palma de aceitera, pinos, acacias, caucho, etc.) y el “área neta del bosque” no habrá cambiado.
De esta forma, engañando al ciudadano, la FAO ha anunciado que la deforestación está disminuyendo gracias al trabajo y control de los organismos Oficiales y Gobiernos. Me parece una verdadera desfachatez, una burla a la sociedad, un engaño a las generaciones futuras y un crimen contra la propia Tierra.

ETIQUETAS ECOLÓGICAS.

Las etiquetas que marcan productos supuestamente respetuosos con el medio ambiente, están siendo puestas seriamente en duda por numerosas organizaciones.
La Etiqueta Ecológica Europea por ejemplo, ha sido otorgada a la empresa Pindo Deli, involucrada en talas extremadamente destructivas y en algunos casos, ni siquiera legales por la Ley de Indonesia. Como fabricante de papel, cuenta con dos plantas en Java Occidental y produce unos once millones de toneladas de productos de papel al año. El 80% de la celulosa emnpleada, provienen de otras dos enormes plantas de celulosa establecidas en Sumatra. Grandes extensiones de selva fueron taladas para proveer de materia prima a estas plantas de celulosa. Dos empresas madereras, PT Arara Abadí y PT Wirakaya Saki, son las proveedoras. PT Arara Abadi tiene un récord estremecedor en violaciones de los derechos humanos. Aproximadamente 10.000 personas viven en el área de concesión de la maderera PT WKS, incluyendo 500 miembros del grupo indígena Orang Rimba. Los medios de vida de este grupo están siendo devastados por las operaciones madereras.

FSC

Existen numerosas denuncias ante la certificación de plantaciones de árboles por el Consejo de Manejo Forestal (FSC), las cuales ponen en duda la seriedad en estas certificaciones que por otro lado, son concedidas por empresas que deberían ser independientes pero que en algunas ocasiones no lo son.
Estas certificaciones se supone deben ser concedidas a empresas que han gestionado sosteniblemente la madera, que a sus trabajadores les han sido pagados con sueldos dignos y unas condiciones de trabajo buenas, donde no se han violado los derechos humanos ni el de las poblaciones indígenas. Pero no es así. Estas certificaciones las dan empresas que pueden en ocasiones, estar de alguna forma involucradas con la empresa que certifica y conceder el sello FSC, que es en definitiva es lo importante a la hora de entrar en el mercado y competir con otras maderas que no tengan el sello. De nuevo nos encontramos ante falsificaciones, mentiras, abusos y concesiones que son en ocasiones difíciles de contrastar a no ser que existan denuncias por parte de las propias Comunidades locales.
En Ecuador, dos empresas Borrosa y Endesa del grupo empresarial Durini de fabricantes de madera contrachapada, son sinónimo de deforestación en la selva tropical. Después de más de 40 años de tala continua, la provincia anteriormente verde de Esmeraldas ha sido en su mayor parte deforestada. La forma de vida tradicional de las comunidades indígenas y negras quedó arruinada. Los medios de subsistencia de pequeños agricultores fueron destruidos, al igual que buena parte de la diversidad de especies.
Jesé Aguilar no se dio por vencido y siguió defendiendo el bosque y sus derechos valientemente. Con acusaciones ficticias, la empresa maderera contrachapada criminalizó al campesino. Ha sido ASESINADO. Unos días antes José Aguilar junto con su esposa emitieron en Radio Luna de Quito su dramático testimonio, contando lo ocurrido el 25 de Octubre del 2000 en el que permaneció secuestrado durante tres días y fue torturado hasta que firmó una declaración en la que cedía su tierra a la empresa Borrosa. Junto con otros seis vecinos, fue desalojado de los bosques.
En 2002, el Tribunal Constitucional ecuatoriano sentenció que Borrosa se apropió de la tierra de forma ilegal y que debía devolverla. Pero las Autoridades competentes permanecieron pasivas. El Pambilar, otra plantación de madera de misma empresa, en el 2006 se le concedió el sello FSC. Fue concedido por la empresa certificadora GFA Terra Systmes con sede en Hamburgo (Alemanía). Esta certificación supuso un bofetón para las decenas de miles de pequeños agricultores de Esmeraldas, cuyos bosques fueron robados y talados por Endesa y Borrosa. Un ejemplo de muchos más. Mientras tanto, de manera ininterrumpida circulan camiones pesadamente cargados con los gigantescos troncos procedentes de las últimas selvas de la costa ecuatoriana en dirección a la capital ecuatoriana, donde las empresas Endesa y Borrosa tienen sus fábricas de madera contrachapada. De ahí salen al comercio exterior con certificado FSC y los clientes lo compran, víctimas de este engaño y con la conciencia limpia. Un caso más de muchos otros que se acumulan en la ya larga lista de crímenes contra la humanidad.

MESA REDONDA SOBRE EL ACEITE DE PALMA SOSTENIBLE (RSPO).

A lo largo de las últimas décadas, las plantaciones de palma aceitera se han extendido rápidamente en Asia, África y América Latina, donde ya se han plantado millones de hectáreas y se planean más millones para los próximos años. Estas plantaciones están causando problemas cada vez más graves para las poblaciones locales y sus medios de vida, con inclusión de conflictos sociales y violaciones de los derechos humanos. A pesar de ello varios actores continúan promoviendo activamente este cultivo en contra de una oposición cada vez mayor en la esfera local. Entre ellos la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil.
En este contexto surge un mecanismo voluntario de certificación, la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO), con el objetivo de asegurar a los consumidores que el aceite de Palma que consumen (en alimentos, jabones, cosméticos o combustible) ha sido producido de manera sostenible.
Dada la importancia de este tema, se produjo un documento: “Mesa redonda sobre el aceite de palma sostenible: el “maquillaje verde” del oscuro negocio del aceite de palma”[2], firmado entre cientos de Organizaciones, por el Proyecto Gran Simio (GAP/PGS-España).
Como establece el documento, el mayor error de la RSPO es que intenta mostrar como sostenible algo que es inherentemente insostenible: un producto obtenido de monocultivos a gran escala de árboles en su mayoría exóticos, que generan graves impactos sobre el agua, el suelo, la fauna y flora silvestre, los bosques, los medios de vida y la salud humana, y provocan el desplazamiento de personas y la violación de los derechos humanos, incluido la expulsión de sus tierras de miles de campesinos e indígenas y el asesinato masivo de líderes y opositores a esta destrucción bárbara y sin sentido.
Por todo ello, esta mesa redonda ha nacido con el fracaso entre las manos, unas manos llenas de sangre y pérdida absoluta de biodiversidad.
El único aceite de palma que podría verdaderamente declararse ecológicamente sostenible, es aquél producido a partir de palmares por las comunidades locales de África Occidental, donde la palma aceitera es una especie nativa. Los agricultores de subsistencia, cosechan los estos palmares silvestres y extraen el aceite mediante métodos tradicionales. En esta parte de África, el aceite de palma es un alimento importante, usado típicamente para cocinar, cuyo sabor natural brinda un efecto distintivo a la comida. También se usa para elaborar vino de palma y medicina locales. En algunas zonas también se utilizan las hojas como material para fabricar techos.
No obstante también en África a pesar de ser una planta nativa, ya hay empresas que explotan la palma aceitera y que destruyen cientos de hectáreas de selva para realizar monocultivos, siguiendo los mismos pasos que esta ocurriendo en Asia y en Latino América.
Sin duda, la plantación de estos monocultivos, va en detrimento de la alimentación humana mundial sobre todo en los países con pocos recursos, dejando menos espacio para la producción alimentaría con lo que el hambre y la pobreza se acentúa, y dejando paso a las multinacionales que destruyen la biodiversidad de los ecosistemas tropicales, sin ningún tipo de control político y sin penalizaciones por sus actos criminales.

Como hemos visto, las etiquetas o las certificaciones no funcionan en el momento en que otras empresas entran en juego y son las encargadas de esas mismas certificaciones. En cuanto al RSPO, no tendría que haber nacido ni tampoco ser apoyado, ya que todas las selvas tropicales deben ser declaradas Patrimonio de la Humanidad y toda extensión de monocultivo de la palma aceitera prohibida, por sus costes contra la biodiversidad.
El maquillaje verde, el negocio ecológico, sigue siendo un grave problema con la que la ciudadanía tiene que enfrentarse y las sociedades informarse para no ser engañadas.
Y sin embargo, a pesar de ello y de todas las consecuencias ambientales mencionadas y de violaciones de los derechos humanos, una Junta de la Organización de las Naciones Unidas, ha decidido que la soja y la palma aceitera y otras plantaciones para agrocombustibles puedan recibir créditos de carbono a través de Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL). Esta industria suficientemente impulsada por los porcentajes obligatorios, incentivos y subsidios establecidos por la Unión Europea y Estados Unidos, pueden ademas optar por millones adicionales. De esta forma se convierte en uno de los mayores negocios lucrativos a escala mundial y a su vez, en un crimen contra la vida, la Tierra, la biodiversidad y la seguridad alimentaria.

EL TREN DE LA BIODIVERSIDAD SE PRECIPITA AL ABISMO
Violación de los derechos humanos – destrucción de los ecosistemas de la vida

Madagascar: comunidades del bosque sufren los impactos de una mina de Río Tinto.

Madagascar es la cuarta isla más grande del mundo y se la identifica a menudo como uno de los países más pobres de África, con más de tres cuartas de la población dependiente principalmente de la agricultura para su subsistencia.
La región de Anosy, ubicada en las montañas del sudeste de Madagascar, es el hogar de aproximadamente medio millón de personas. Es una región húmeda con una Biodiversidad variada que va desde el bosque al litoral.
Desde 2005, la principal ciudad de la región, conocida como Fort Dauphin, ha sido objetivo de un Programa del Banco Mundial que puso la minería en el centro de la estrategia del desarrollo regional. La mina es propiedad privada de QIT Minerias Madagascar, una subsidiaría de Río Tinto. Durante los próximos sesenta años, dicha empresa extraerá y exportará a Canadá aproximadamente 750.000 toneladas de ilmenita (mineral procesado para obtener dióxido de titanio, el cual se utiliza para producir pigmento blanco de uso industrial). Esta mina a provocado cambios dramáticos en las vidas de los pobladores rurales. 6.000 hectáreas se encuentran bajo custodio del Proyecto de extracción. Se ha restringido el acceso al bosque lo que significa que muchos aldeanos (que antes dependían de sus propios sistemas de gestión tradicional) deben ahora pagar (o ser multados) por entrar y tomar productos del bosque. La mayoría de ellos son agricultores y pescadores de bajos recursos , que venden sus productos en el mercado ganando menos de un dólar por día y que ahora se ven excluidos de este recurso vital.
¿Con qué derecho se puede secuestrar la subsistencia de un pueblo por las decisiones corruptas de un gobierno y el ansia de poder y destrucción de una multinacional cuyo producto después se en vía a un país desarrollado?.

Brasil: Asesinato de un joven por la guardia armada de Fibria Celulosa.

El 16 de marzo del 2010, Henrique de Souza Pereira de 24 años de edad, ha sido asesinado por un grupo de guardias de la empresa de “seguridad” privada contratada por Fibria, ex Aracruz Celulosa y socia de Stora Enso en la compañía Veraces Celulosa. Los guardias alegaron que el joven había entrado a tobar madera respondiendo “agresivamente” cuando le pidieron que se fuera. Su padre le estaba acompañando durante el incidente. Como recuerda el comunicado de prensa del Foro-Ambiental del extremo Sur de Bahía y la red de Alerta contra el Desierto Verde, Henrique era “uno de los innumerables vecinos de las extensas áreas de eucaliptos que están tratando de sobrevivir, encerrados en pequeñas propiedades.
Decenas de lugareños, trabajadores sin tierra y especialmente quilombolas (afro-brasileños), están siendo criminalizados y perseguidos, supuestamente por “robar” madera de la empresa, en tierras que siempre pertenecieron colectivamente a estas comunidades y que siempre garantizaron su subsistencia.
Las redes de la injustita social se extienden como la pólvora a lo largo de todos los pueblos que viven en condiciones míseras, mientras que los gobiernos y las multinacionales les explota y expulsa de sus posesiones, destruyen su medio de vida y les soberanía alimentaría.

Colombia: muerte a la vida.

Un informe de la TNI de 2008 “Cultivos de uso ilícito y ecocidio”, informa que los cultivos de coca aunque contribuyen a la deforestación y contaminación, no son ni de lejos, lo principales responsables de este ecodicio ambiental. La ganadería extensiva y por cultivos como la palma aceitera, son dos de las más nocivas actividades económicas que se practican en Colombia. También el acceso incontrolado de grandes compañías mineras internacionales, aumenta si cabe la devastación ambiental. Este país se ha convertido en campos y ríos de enormes cantidades de herbicidas cuyo impacto es evidente. A pesar de ello, el gobierno colombiano persiste en la fumigación (otro gran negocio de las empresas químicas). A mediados de marzo del 2010, en pleno año internacional de la Biodiversidad, fueron fumigados territorios indígenas en la Costa Pacífica, de forma indiscriminada, afectando a cultivos de papa, plátano y caña de azúcar, zonas de caza y pesca y agua, fuentes de alimentación de las comunidades.
El traslado de cultivos a regiones tradicionalmente habitadas por comunidades indígenas y afro-colombianas (como en la zona del río Naya), ha destruido antiguas tradiciones y costumbres de estas comunidades al imponerles otros modelos económicos. Los cultivos no llegan sólo, sino que arrastran con ellos la guerra de los diferentes grupos armados por el control del territorio y del negocio.
Organizaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidos, dan cifras para toda Colombia de unas 4 millones de personas desplazadas de sus tierras por operaciones armadas en los últimos 15 años y más de 15.000 desaparecidos. Cerca de 7 millones de hectáreas de tierras han sido apropiadas ilegalmente por paramilitares o traficantes de drogas en ese periodo, la mayoría de las veces tras haber forzado el desplazamiento de sus pobladores. Una injusticia en la que la ONU y la UE agachan la cabeza por existir multinacionales implicadas o intereses en los monocultivos de agrocombustibles o trasngénicos.
El año Internacional de la Biodiversidad, se tiñe de sangre a lo largo del mundo. Sus defensores son asesinados. Así mueren quienes luchan por salvar la biodiversidad del planeta en estos países donde la corrupción y las multinacionales intentan que los pobres sean mas pobres, quitándoles su tierra....y su vida.......
Mauricio Medina Moreno, fue asesinado el 11 de abril de 2010. La víctima dirigía CRIT 98.0 FM Estéreo, una emisora de radio comunitaria indígena de Ortega, en el departamento de Tolima (Colombia)
Según su entorno, Mauricio, de 50 años, no recibió ninguna amenaza ni tampoco aviso que podría indicar el origen del crimen. Este procedimiento ya ocurrió en otros casos de asesinatos de periodistas en Colombia. Como dirigente de una radio comunitaria, tipo de medios de comunicación muchas veces en el punto de mira de las autoridades -en particular en zona de conflicto-, la víctima corría ciertos riesgos a causa de sus actividades. Líder local reconocido, Medina defendía en su lengua nativa la condición social y la cultura de su pueblo. Ocupaba importantes funciones en el Consejo Regional Indígena de Tolima (CRIT), del que su medio de comunicación era el enlace. También militaba a favor de la protección del medio ambiente, lo que puede dar origen a enemistades y represalias.
Medina Moreno es el segundo periodista asesinado desde principios de año en Colombia después de Clodomiro Castilla Ospina, cuyos asesinos siguen en libertad a pesar de serias pistas apuntando a los paramilitares. Cientos de personas buscan a sus familiares que han desaparecido por defender la seguridad alimentaría, la Tierra y la biodiversidad colombiana.

Congo: continua el imperio ecocida de empresas internacionales.

La petrolera italiana Eni, una de las diez empresas energéticas más grande del mundo y ahora la mayor de África, es calificada como la compañía de petróleo y gas más “sostenible” de las existentes. Sin embargo la realidad es muy distinta. Está invirtiendo miles de millones de dólares en la explotación de arenas bituminosas y de palma aceitera para alimentos y biodiesel en Congo –Brazzaville.
Las arenas bituminosas han sido llamadas la forma “más sucia” de petróleo. La extracción de alquitrán o bitumen y su procesamiento para obtener crudo sintético es un proceso costoso y consume grandes cantidades de agua y energía. La producción de un barril de petróleo a partir de bitumen genera de 3 a 5 veces más emisiones de gases de efecto invernadero que la producción de un barril de petróleo convencional.
Por otro lado la inversión en monocultivos de palma aceitera y otros cultivos para producir agro combustibles es también una causa importante de la deforestación como ya hemos visto a lo largo de este informe.
En este país existe altos niveles de represión y corrupción. No existe una Ley vigente de medio ambiente y las comunidades afectadas se quejan por la falta de inacción de las empresas y el propio gobierno.
La destrucción de la biodiversidad es patente y grave. El gobierno italiano es el principal accionista de Eni y por lo tanto tiene absoluta responsabilidad de asegurar que cualquier inversión que realice la empresa tenga en cuenta los posibles impactos sobre el desarrollo, los derechos humanos y el Medio Ambiente. Pero no es así, nuevamente la Comunidad Internacional consiente con su silencio el ecocidio de los ecosistemas tropicales y marinos.

Nigeria: el oro negro mata.

En el Delta del Níger, la esperanza de vida es de sólo 41 años, un promedio lamentablemente bajo, resultado de la contaminación ambiental sumada a las graves violaciones de los derechos de las mujeres, de los niños y de todas las personas que se han vuelto vulnerables debido a los conflictos por los recursos. La apropiación masiva de tierras por parte de las agroindustrias y las empresas petroleras, está erosionando los métodos de cultivo tradicionales del continente africano, lo cual vulnera la soberanía alimentaría de los nigerianos.
El petróleo deja en Nigeria un rastro de muerte, violencia y hambre. Más aún: la corrupción va de la mano con las operaciones petroleras, provocando conflictos violentos y el aumento de la criminalidad.


México: plantaciones de palma entran a sangre y fuego en la Selva Lacandona.

En enero del 2010, el Congreso del Estado de Chiapas aprobó la financiación para la construcción de una planta procesadora de aceite palma. Poco tiempo después, decenas de familias en el municipio de Ocosingo fueron desalojadas de su territorio, que se utilizará para expandir los monocultivos de palma africana.
Decenas de policías fuertemente armados llegaron a la selva en helicópteros y mediante agresiones violentas sacaron de sus casas a hombres, mujeres, niños y niñas, quemaron sus viviendas y sin ninguna explicación los trasladaron a la ciudad de Palenque.
Mientras que el gobierno realiza discursos sobre la conservación de la zona y su protección, expulsa a los verdaderos responsables de que dicha conservación haya sido posible hasta el momento, al tiempo que sustituye los ecosistemas locales de monocultivos por palma aceitera.
Las plantaciones de palma de aceite se promueven bajo el disfraz “ecológico”, como si la producción de agrocombustibles derivados del aceite de palma pudiera ser una solución frente al cambio climático. Aparte de la falsedad de tales afirmaciones, se omite toda mención a los gravísimos impacto que generan, como la violación de los derechos humanos de poblaciones locales y pueblos indígenas, tal como esta aconteciendo ahora en Chiapas. Además, los monocultivos de palma aceitera son una de las principales causas de deforestación que además agravan el cambio climático a través de la emisión del carbono almacenado en los bosques, destruyen los medios de subsistencia y la soberanía alimentaría de millones de pequeños agricultores, pueblos indígenas y otras comunidades y generan impactos ambientales. Requieren de productos agroquímicos que envenenan a los trabajadores y a las comunidades.

Panamá: genocidio del pueblo Naso.

El pueblo Naso, también conocido como Teribe, habita en el noroeste de Panamá, en la provincia Bocas del Toro, un territorio de 1.300 kilómetros cuadrados que abarca gran parte de la cuenca del río Taribe y del río San San.
Este grupo indígena, que históricamente se defendió de los colonizadores y que ya estaba en esas tierras cuando llegaron los primeros conquistadores españoles a la región, continua practicando la agricultura y la pesca de subsistencia en estrecha conexión con la naturaleza que lo rodea y le prevé de alimento, abrigo, salud, ocupación y ocio.
Hoy se enfrenta a una lucha por su supervivencia. El Grupo Ganadera Bocas, esgrimiendo titulo de propiedad otorgado por el Estado, ha pasado por encima los derechos de las comunidades Naso que han vivido allí, entrando con efectivos policiales y gases lacrimógenos, desalojando a este pueblo originario que por derecho la tierra donde están les pertenece.

Y la lista continua.....................

En el continente africano es rico en manglares, los cuales cubren más 3,2 millones de hectáreas desde Mauritania hasta Angola en la costa Atlántica y desde Somalia hasta Sudáfrica en la costa de Océano Índico. Los bosques de manglares tienen un enorme valor para las comunidades costeras que encuentran en ellos sus medios de vida. La madera del mangle tiene muchos usos, como estacas y trampas para peces, construcción de embarcaciones y remos, cercas, tallas, madera de construcción, combustible y muchos más usos. En las últimas décadas, se ha provocado la destrucción o la degradación de los manglares en muchos países. Las causas son la urbanización de grandes complejos turísticos, la producción de arroz o la erradicación del manglar para substituirlo por la cría industrial de camarones. En lo referente a degradación, ha existido grandes derrames de petróleo que han devastado los ríos, destruido los manglares y los seres vivos de la costa, afectando a la salud y subsistencia de millones de personas Si bien esto ha sucedido en varios países de África oriental y occidental, el caso del delta del Níger es probablemente el peor reflejado hasta el momento. Y sin embargo son derrames que han sido silenciados a la sociedad mundial, donde animales y personas han muerto o enfermado sin que una sola palabra saliera de los responsables políticos internacionales a favor de los pueblos ignorados. Pero claro, es el petróleo el que alimenta la economía de los países industrializados.
Los últimos bosques de Bangladesh están desapareciendo y mientras en Chile, aumentan las plantaciones forestales, el bosque nativo se degrada o se destruye. En la región de Araucanía se pierden anualmente un promedio de 2.845 hectáreas por incendios forestales, inundaciones por presas, talas ilegales y degradación de los bosques.

LOS GRANDES SIMIOS DESAPARECEN

Ante este drama humano que se junta con los cientos de miles de niños que mueren de hambre, de enfermedades, de millones de personas hambrientas en el mundo, en un caos y un drama humano en la que los países desarrollados, los que tienen, olvidan e ignoran a sus semejantes, borrándolos de la existencia, donde un Vaticano corrupto e inhumano sólo se pronuncia ante casos que afectan a su institución, enterrando las palabras con las que predica un supuesto amor interesado en oro y plata; la biodiversidad también se difumina en un paisaje oscuro y sin futuro para la humanidad.
No podemos avanzar en nuestros valores, cuando permitimos las salvajadas que las multinacionales están cometiendo en el mundo bajo consentimiento de políticos y sociedades. No podemos progresar destruyendo el único techo que nos ampara y protege ante la vida. Estamos ciegos y avanzamos sin remedio ante un colapso de consecuencias imprevisibles.
Los grandes simios, entre otras especies, están desapareciendo. Nuestros hermanos evolutivos que tantos cientos de miles de años nos han acompañado en un camino paralelo al proceder de un mismo ancestro común, se nos va, desaparecen, se extinguen sin remedio ante la mirada asesina del homo sapiens que una vez más, elimina a los últimos homínidos no humanos que les queda como familia.
El orangután de las selvas de Indonesia y Malasia, se ahoga ante el avance imparable de la palma aceitera y la destrucción de las selvas. El gorila de montaña muere lentamente y sus poblaciones van disminuyendo por la presión de la deforestación y caza furtiva, el gorila de llanura levanta su mirada a los árboles en un último intento por subsistir. De los bonobos, de sus poblaciones antaño numerosas en el corazón de la Cuenca del Congo, no se sabe nada de ellos, posiblemente quedaran muy pocos o habrán desaparecido. Los grupos de chimpancés disminuyen en todos los territorios donde habitan.
Son nuestros hermanos evolutivos los que nos dicen adiós en diez o quince años. Los más emprendedores en adaptación después de nosotros. Si ellos se van para siempre, nosotros les seguiremos. No nos damos cuenta que las selvas tropicales y los bosques primarios son esenciales para la subsistencia humana, para el clima mundial, para el sistema de vientos planetario. Su destrucción hará que recaiga en nosotros las consecuencias de nuestros actos multiplicado por mil.
Los grandes simios se van pero el hombre seguirá sus pasos. La Tierra no nos necesita para subsistir. Puede que la dañemos, que la ahoguemos, pero ninguna especie es imprescindible para que la Tierra viva y menos la especie humana, la más depredadora de todas. El ciclo de la vida puede repetirse y no es necesario que el hombre se encuentre en el vértice de la pirámide.

EL TREN DE LA BIODIVERSIDAD

Pero el tren en el que estamos subidos y que avanza por este camino que venimos recorriendo como especie desde hace cientos de años, ha chocado contra un muro ce contención. Esa muralla es el equilibrio natural del ambiente global. Lamentablemente la velocidad a la que veníamos avanzando ha sido demasiada y en ese choque lo hemos roto, agrietado, destruido parcialmente todos los sistemas lógicos de nuestra subsistencia. Nosotros mismos también hemos salido perjudicados por el golpe y lo seguiremos siendo por las consecuencias de romper un equilibrio necesario que llevaba millones de años.
Este tren en el que estamos subidos y que ha ya recibido graves consecuencias para seguir su marcha, a pesar de ello, continua por unas vías maltrechas y nos acercamos a un puente destruido por las grandes máquinas de las multinacionales. Debemos parar el convoy, nos falta pocos metros pero debe de ser una decisión radical, un cambio del sistema político mundial. De lo contrario nos precipitaremos al abismo de las profundidades, sin posibilidad de rectificar. Ese puente fulminado por el acoso de las multinacionales a la biodiversidad de nuestro planeta, tiene que ser reparado para conseguir llegar al otro extremo y rectificar nuestra implicación en los crímenes contra la vida en toda su amplitud.
Podríamos empezar a resolver en cuestión de meses cada uno de los problemas ambientales y sociales que hay en el mundo. En pocos años podríamos lograr que haya mas bosques de los que nadie haya visto en las últimas generaciones. En menos tiempo aún, podríamos limpiar casi todos los ríos del planeta hasta poder beber agua de ellos. Terminar con el hambre y la sed, con cientos de enfermedades. Restaurar la biodiversidad de enormes regiones y reparar muchísimos de los daños ambientales que hemos cometido.
Pero para ello, también deberíamos utilizar menos energía, realizar una gigantesca reforma agraria mundial, no solo en lo referido a la propiedad de la tierra, sino fundamentalmente en cómo y para qué se la utiliza. Tendría que dejar de haber personas multimillonarias, empresas multimillonarias y países multimillonarios. Tendríamos que dejar de fabricar armas, reducir al mínimo los residuos y reutilizar y reciclar la mayor parte de lo que usamos. Dejar de producir artículos superfluos y producir solo lo que sea realmente necesario. El mundo tendría que dejar de “estar a la moda” y de tener “lo último en tecnología”. Dedicar menos horas a la televisión y más a tareas sociales y ambientales como plantar árboles, educar y educarnos y concienciar a las nuevas generaciones. Tomar muchas decisiones en función del planeta y no ya de nuestras apetencias personales.
El desastre ambiental que hemos causado aun es reversible. Un mundo mejor aun es posible y contamos con las herramientas para lograrlo, solo nos separa de ello, la decisión política y social de hacerlo. Manteniendo las esperanzas y trabajando mucho y muy duro podremos lograrlo.
Recordemos que sólo nos falta pocos metros para llegar al puente de la vida.


PEDRO POZAS TERRADOS
Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio (GAP/PGS-España)


[1] SEGUNDO Informe elaborado por Pedro Pozas Terrados, Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio (GAP/PGS- España), sobre la situación mundial actual de las selvas tropicales y bosques primarios de nuestro planeta, ante la celebración en el 2010 del Año Internacional de la Biodiversidad.

[2] El texto completo esta publicado en el libro “Voces del Planeta” de Pedro Pozas Terrados. En el mismo se homenajea a Walbero Hoyos Rivas, líder campesino, que impulsó el mencionado documento a nivel internacional y que fue asesinado en Colombia dos días antes del Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre de 2008), fecha en que se lanzó el mencionado documento a los medios de comunicación.

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